ALIMENTOS ECOLÓGICOS, QUE SON?

La producción agroalimentaria ecológica es un sistema de producción de alimentos de elevada calidad obtenido mediante las técnicas más respetuosas con el medio ambiente y con la salud de los consumidores. España es líder en producción ecológica, pero la sociedad española no consume tanto esos productos más sanos y sabrosos.

BENEFICIOS DE LA ALIMENTACIÓN BIOLÓGICA

La agricultura convencional utiliza numerosos productos para matar a insectos y otras plantas que surgen junto al cultivo, combatir plagas, enfermedades, alterar el crecimiento… Todos estos productos no son inocuos, aún en dosis mínimas. Tampoco sus efectos a largo plazo y los de sus infinitas posibles combinaciones en nuestro organismo.

La agricultura biológica los evita y contribuye a mantener la salud de los agricultores y consumidores, al no utilizar biocidas ni semillas transgénicas y producir alimentos equilibrados en nutrientes. Con los alimentos biológicos se recupera el verdadero sabor de los alimentos. Además, se conservan mejor que los convencionales.

Los alimentos biológicos tienen dos grandes ventajas.

  • Proporcionar alimentos correctos para la salud, la mayoría de las veces sabrosos.
  • Respetar el medio ambiente.

Desde el año 2009, existe en el marco de la Unión Europea una reglamentación específica que regula la producción y etiquetado de dichos productos. El resultado es que los alimentos ecológicos están sometidos a unos controles muy estrictos, realizados por entidades de certificación autorizadas.

Los términos ECOLÓGICOS, ECO, BIOLÓGICO, BIO, ORGÁNICO, están reservados a los alimentos que se asocian a una producción alejada de agentes químicos y contaminantes y que deben llevar el sello de calidad que lo certifica.

Para identificar un alimento ecológico, tiene que aparecer en la etiqueta el nombre o el código de la entidad que certifica la autenticidad del producto. Los alimentos ecológicos certificados en Catalunya llevan un sello del Consell Catalá de la Producció Agrària Ecològica (CCPAE).

Los alimentos ecológicos son más sanos que los convencionales y con diferencias en sus propiedades nutritivas y organolépticas. Gracias a las técnicas de producción ecológica, los alimentos obtenidos suelen tener una alta concentración en vitaminas, minerales y ácidos grasos poliinsaturados.

Las carnes procedentes de ganadería ecológica presentan más ácidos grasos insaturados, que son más saludables que los saturados de las carnes convencionales.


LOS DISRUPTORES ENDOCRINOS, UNOS EXTRAÑOS EN NUESTRO ORGANISMO

Los productos ecológicos presentan una alta calidad nutricional y organoléptica, algo que les hace más beneficiosos para la salud. Esto es gracias a las técnicas reguladas por la normativa europea que, entre otros aspectos, prohíbe determinados productos químicos evitándose así, la liberación de estas sustancias al medio y contribuyendo de manera decisiva a la ausencia de residuos en los alimentos de consumo humano.

Los alimentos convencionales están más expuestos a diferentes agentes contaminantes que originan unos componentes denominados disruptores metabólicos o endocrinos. Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal, tanto en seres humanos como en animales, responsable de múltiples funciones vitales como el crecimiento o al desarrollo sexual. Al imitar o alterar el efecto de las hormonas, los disruptores endocrinos pueden enviar mensajes confusos al organismo ocasionando diversas disfunciones. Pesticidas, contaminación, hormonas de crecimiento… cualquiera de estos disruptores entran en nuestro organismo en mínimas concentraciones a través de los alimentos, del aire o del agua y, al no poder ser eliminados al carecer de vías catabólicas específicas par ello, sufren un proceso de biotransformación en el hígado que puede ocasionar a largo plazo enfermedades como el cáncer o aquellas que deprimen el sistema inmunitario.

PRIMEROS EN PRODUCCIÓN Y SIN EMBARGO…A LA COLA DEL CONSUMO

España es el país europeo con más superficie de cultivos orgánicos y líder en la producción de alimentos ecológicos.

La tendencia a invertir en producción ecológica se debe en parte a las ayudas europeas, pero también a que cada vez hay más agricultores y ganaderos convencidos de que es más saludable tanto para los consumidores, como para sus explotaciones.

Los productores apuestan por la alimentación sostenible, pero la sociedad española no consume tanto esos productos más sanos y sabrosos. Influye el precio, sobre todo ahora en época de crisis, además existe un desconocimiento general con las etiquetas.

Actualmente, ha surgido una nueva vía para adquirir los alimentos ecológicos: grupos de consumidores que se organizan para comprar directamente al productor ahorrando así el coste del intermediario.

Unas ventas directas basadas en la confianza que van en aumento. Pero si la compra se hace en establecimientos comerciales es necesario comprobar el certificado ecológico y fijarse o preguntar en el lugar donde se vaya a comprar sobre el origen y la calidad del producto.

La calidad de los productos que comemos depende de cada uno de nosotros.